ACERCA DE LA DOCTRINA DE PROTECCION INTEGRAL

Uno de los primeros días de esta semana asistí a una audiencia de violencia intrafamiliar, representando a una adolescente de catorce años que había sido maltratada por su madre. Era la audiencia preliminar.
En muchas audiencias preliminares de violencia intrafamiliar no se logra resolver el caso denunciado pues la persona que ha sido demandada no acepta los hechos de violencia de que se le acusa y ofrece pruebas de descargo.
No fue el caso del que escribo. La madre acusada de haber golpeado a su hija como forma de castigo físico para corregirla, aceptó hasta con cierta naturalidad haber golpeado a su hija adolescente porque “no le había hecho caso”.
El castigo físico contra niños, niñas y adolescente por parte de los padres (y en muchos casos aún, por los maestros y maestras en las escuelas) se considera como un ejercicio legítimo y legal, respaldándolo con el eufemismo de “derecho de corrección”.
Y posiblemente, este será uno de los problemas que más difícilmente se podrán resolver en el proceso de implementación del Sistema de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia en nuestro medio.
Es importante advertir que este Sistema es la parte operativa funcional de la Ley de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia, vigente plenamente en El Salvador desde el 1 de enero del año en curso. Y la doctrina que sustenta la mencionada Ley, es la Doctrina de Protección Integral que reconoce como uno de sus pilares fundamentales la consideración de los niños, niñas y adolescentes como Sujetos de Derechos.
Que los niños, niñas y adolescentes sean sujetos de derechos significa –entre otras cosas, que no son objetos de protección, que pueden y deben gozar de derechos por sí mismos y no a través de los adultos sean estos sus padres, sus maestros, sus responsables, etc. Los niños, niñas y adolescentes son sujetos de sus propios derechos. Y es responsabilidad de la familia, la sociedad y el Estado, garantizar el ejercicio de estos derechos por los sujetos de los mismos.
Uno de los derechos contemplados para los niños niñas y adolescentes es el de no ser maltratados ni física ni psicológica ni moralmente.
La LEPINA prohíbe expresamente el castigo físico contra cualquier niño, niña o adolescente.
Es deber de nosotros, los adultos, contribuir a que este derecho como todos los contenidos en la LEPINA vayan siendo progresivamente reconocidos en toda la sociedad salvadoreña y promover su respeto en beneficio de la niñez y la adolescencia.
Estamos seguros que el contenido de este artículo despertará diversas opiniones y precisamente por eso esperamos comentarios, preguntas, en torno a la afirmación de que los niños, niñas y adolescentes son sujetos de derechos; y en torno a que cualquier forma de castigo físico y de maltrato contra las niñas, niños y adolescentes está expresamente prohibida por la ley.

About Avances y Retos de la LEPINA

Abogado y Filósofo, ejerzo la abogacía como Defensor Público de Familia en mi país -El Salvador
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